Cuenca Azul imagen aleatoria

Intervención en la jornada de la FNCA “¿Cómo queremos gestionar el agua?”

La Fundación Nueva Cultura del Agua organizó el, 20 de septiembre en Zaragoza la tercera jornada”¿Cómo queremos gestionar el agua?” que en esta ocasión focalizará el debate en la demarcación hidrográfica del Ebro.

En la jornada se planteaban 4 preguntas. A continuación está la intervención de Julian Ezquerra en nombre de la red de colectivos Cuenca Azul.

1. La Directiva Marco del Agua exige la “coordinación de disposiciones administrativas en las demarcaciones hidrográficas y designación de la Autoridad competente (o las) para la aplicación de las normas de la DMA” A su entender, ¿el modelo de unidad de gestión de Demarcación Hidrográfica previsto en la Ley de Aguas es adecuado para conseguir los objetivos de la DMA?

No creo que sea un problema del modelo de unidad de gestión de Demarcación. Este modelo puede ser adecuado o no. El problema, a mi entender estriba en cuales son los objetivos de las “autoridades competentes” y si estas autoridades tienen el menor interés en tomar decisiones conjuntamente o mejor dicho, “unitariamente”. El problema a mi entender es que hay un interés por “mandar”, por “asumir y gestionar competencias” pero no observo el más mínimo interés en asumir las correspondientes responsabilidades compartidas. Por ejemplo Aragón quiere asumir la gestión de una buena parte del agua de la cuenca (la que pasa por su territorio)(a partir de ese momento lleva el sello de las ondas rojas y amarillas) pero se llama Andana con respecto a las consecuencias que conlleva (o conllevaría) esa gestión aguas abajo, por ejemplo en el Delta del Ebro, dando a entender que el Delta del Ebro no es un problema suyo. O por poner otro ejemplo que afecta a la Administración central: la Confederación Hidrográfica asume las planificaciones sectoriales autonómicas sin preocuparse en absoluto si tienen sentido o no, y asume conscientemente barbaridades en el Plan, a propuesta de otras “Autoridades Competentes” por no incomodar a esas Comunidades Autónomas porque pueden bloquear la supuesta aprobación del Plan.

2. Se percibe un descontento generalizado de las Comunidades Autónomas en su actual nivel de participación en la gestión de las cuencas intracomunitarias, y de las organizaciones representativas de intereses ambientales y sociales en casi todas las cuencas. Entre los posibles modelos de instituciones de gestión del agua ¿hacia donde cree que deberían evolucionar: mantener la unidad de gestión actual, un modelo federal con posible descentralización de funciones, o un modelo federal y alternativo con un organismo de gestión único que aglutine a funcionarios de las diversas Administraciones concernidas?

Seguramente un modelo de gestión conjunta en el que participen funcionarios de las distintas administraciones podría ser un buen modelo, pero si las decisiones políticas (inevitables) se sustentan en decisiones técnicas consensuadas, y no se toman al margen de cualquier racionalidad. Además al modelo (cualquiera de ellos) le falta lo principal: la participación de la sociedad (de toda la sociedad, no solo de los usuarios económicos) y la transparencia en la gestión y en la toma de decisiones. He asistido a dos reuniones del Consejo del Agua de la Demarcación en 3 años? Y en las dos he pedido que se publiquen las actas aprobadas del Consejo del Agua. Aún estoy esperando. Hay que reconocer que se ha mejorado mucho en algunos aspectos de la transparencia. Pero en el tema de participación falta mucho camino por recorrer.

3. El Plan Hidrológico del Ebro se ha sometido a información pública recientemente. A su juicio, ¿Cree que es el adecuado para conseguir los objetivos de la Directiva Marco de Aguas al H-2015?

En absoluto. A pesar de las reiteradas afirmaciones del Jefe de Planificación, el Plan es un despropósito y un canto al sol. Se han introducido todas las propuestas de las Comunidades Autónomas y los usuarios, tuvieran sentido o no: nuevos regadíos, nuevas infraestructuras (embalses). No utiliza indicadores que evalúen correctamente la eficacia de cada una de las medidas. Ni siquiera hace una evaluación de su posible efecto. Está lleno de grandes palabras que a la hora de la verdad no se plasman en el papel. Habla del ahorro en el consumo pero ningún abastecimiento baja su consumo. Habla de la modernización pero no aparecen por ningún lado los caudales ahorrados en la misma: ni se calculan ni se valoran ni se evalúan. Habla de la aplicación de la Directiva Nitratos pero no explica porqué no ha sido efectiva en los 10 años que lleva aplicándose. No tiene ni idea de si la propuesta de caudales ambientales va a servir para algo. Si mejora la calidad ambiental en un tramo no sabremos a que es debido: a la reducción de la contaminación por la construcción de una depuradora, a la aplicación de los caudales ambientales, a la construcción de un pantano, a la aplicación de la directiva nitratos, a la mejora de las practicas agrarias, a la modernización del regadío de la zona, a la eliminación de un azud, a la construcción de una escollera o a otros factores que no se evalúan (desaparición de cultivos, abandono del campo…). No se tiene ni idea de como van a interactuar todos esos factores que se pretenden aplicar simultaneamente (caso de los macrófitos del Ebro). Falta el imprescindible conocimiento y control de los usos.

La Orden ARM/1312/2009, de 20 de mayo, de control efectivo de los volúmenes de agua debería ser de aplicación efectiva desde enero de 2012 a más tardar. No se sabe cuantos usuarios la han aplicado ya y cual es el resultado de esas medidas ¿no hay datos de consumos medidos por esos contadores? ¿y de retornos? En ningún caso se plantea o se cuantifica la reducción de las concesiones a causa de la modernización ¿quien se va a creer el Plan cuando dice que la reducción de consumo debido a la modernización se dedicará preferentemente a los caudales ambientales?¿se cuantifica la reducción de la contaminación producida por la aplicación de la Directiva Nitratos? NO ¿se cuantifica la reducción de la contaminación esperable por la construcción de las depuradoras? No ¿se cuantifica el ahorro esperable y deseable en abastecimientos e industrias? No. ¿Se calculan los costes reales de las infraestructuras? No. ¿Hay un seguimiento de los costes y beneficos de las infraestructuras planificadas y construidas? No. ¿Se hace algo en las subcuencas en las que las concesiones están por encima de los caudales medios? No. ¿Se analiza la efectividad/justificación de las propuestas de nuevas infraestructuras? No (caso del recrecimiento del embalse de las Torcas: según el Plan no hay déficit aguas abajo de las Torcas, sin embargo se planifica el recrecimiento de ese embalse. En otros casos la construcción de un embalse no cambia la situación de déficit del sistema).

4. El retraso en su tramitación, la actual crisis económica y la debilidad de la gobernanza de la CHE dificultan la ejecución de su Programa de Medidas ¿Qué Medidas consideraría prioritarias a desarrollar y cuales retiraría o postergaría?

La respuesta lógica sería: aquellas medidas que pudieran tener el mayor efectos para alcanzar los objetivos ambientales del Plan, al menor coste. Y me refiero también a los costes ambientales y de recurso. Pero claro, este plan no contiene los indicadores necesarios para medir de manera independiente la efectividad de las medidas propuestas. En consecuencia no se van a alcanzar los objetivos propuestos, y si se alcanzan no sabremos cual habrá sido la medida responsable. Esto impedirá de nuevo valorar ( y así seguir justificando) aquellas medidas muy costosas y cuyos efectos son mínimos o despreciables.

Además las medidas más baratas , de menor coste, pueden ser las más efectivas. Por ejemplo: frente a un problema de inundaciones, las medidas tendentes a dejar al río su espacio de libertad en la llanura de inundación son mucho más baratas que el diseño de infraestructuras que pretendan regular esa inundación. Más baratas incluso en relación a los costes ambientales (Caso del Camping de Biescas)

Es mucho más barato gestionar unos pozos de sequía, allí donde los acuíferos permitan una explotación moderada (que es prácticamente toda la cuenca) que no construir una gran infraestructura de regulación de aguas superficiales que se revela precisamente menos útil cuando es más necesaria.

Comentarios no permitidos.